Llega el verano y mi piel va tostándose por momentos..hace calor(hace calor que decía Ariel rot y repetía Coque malla)y las noches son largas y apetecibles y quiero que no pasen nunca porque ahora las noches son a dos y nada mejor que compartir las estrellas con almas afines y un chupito de ron.
Y las horas se ralentizan para que las saboreemos muy despacio y el disfrute sea casi eterno,como seremos nosotros ahora,casi eternos en el invierno que puede que nos congele o puede que nos brinde una nueva oportunidad y así la magia continue,y sobrevolemos las rupturas veraniegas para establecernos en nuestro nuevo estrato de pareja no solo rollo veraniego.
Puede que la propia incertidumbre sea la que haga que nuestra excitaciónsea casi constante,que nos besemos con avidez inusitada,que queramos bebernos a cada instante.puede que sea el verano..o puede que al fin y al cabo esto sea AMOR.
2 comentarios
Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados
Son las noches de verano, en las que la temperatura se siente como el roce de otra piel, las que nos enamoran. No sólo de él. Si no de la vida.
Disfruta del verano, de la lluvia de estrellas: pide muchos deseos y házlos realidad.
:)
Gracias KA si que las noches de verano tienen algo que nos envuelve y no sabemos porque nos hace distintos...nos dejamos llevar y pasan cosas que serían impensables en otra época del año.Desearé y viviré intentando cumplir esos deseos.Besazos ;)